lunes, 9 de enero de 2012

Martos en la Ruta de las Batallas y los Castillos



La Peña se nos revela desde la antigüedad como un lugar privilegiado para la defensa, una verdadera fortaleza natural. Será en el siglo V a.C. cuando se forma una ciudad al pie de La Peña, la Tucci ibérica, es decir, Martos constituida por dos núcleos: uno en la cima de La Peña y el otro al pie de su ladera septentrional, rodeado por una muralla, formando un poblado fortificado. Con la llegada de los romanos Martos se convirtió en una de las ciudades más importantes de la Bética, la Colonia Augusta Gemella.

Será durante el medievo cuando la ciudad adquiera un especial carácter defensivo: musulmanes y cristianos dejan su impronta dotando a Martos de un amplio sistema fortificado. Toda la ciudad se rodea de una serie de murallas; a cada tramo de la muralla se construyen torreones de vigilancia y se cierra con puertas que impiden el paso desde el exterior; Puerta de Jaén, Puerta del Sol, Franquera, Arco Ventosilla.

Por otro lado, en la parte más alta, la cima de La Peña, se construye un castillo inexpugnable, que controla todo el territorio de alrededor. A partir de 1228, Martos adquiere gran importancia militar, reforzando entonces las primitivas murallas árabes y el castillo, al tiempo que se construye la Torre del Homenaje o de la Villa, esta torre forma parte de un entramado defensivo junto con otras torres (Almedina) y cubos de muralla. La Torre del Homenaje es construida por la Orden de Calatrava y servía al mismo tiempo de atalaya y de sede de la gobernación.

Uno de los castillos más bellos se encuentra en la pedanía de Las Casillas, encaramado en una roca sobre el río Víboras.

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